Una celebración afrobrasileña para despedir un año, recibir el próximo y vivir una noche que empieza antes de medianoche y nadie sabe cuándo termina.
Una celebración afrobrasileña para comenzar un nuevo ciclo juntos.
La noche del 31, Copacabana se llena de gente vestida de blanco frente al mar, y el cielo se enciende con fuegos lanzados desde balsas a lo largo de los cuatro kilómetros de playa. Es la mayor fiesta de Año Nuevo al aire libre del mundo.
No venimos a sacarte de esa multitud — la energía de la multitud es justamente lo mejor. Venimos a que la vivas dentro de un grupo identificado, organizado y acompañado, con puntos de encuentro claros y gente que ya te conoce antes de que empiece la cuenta regresiva.
No es un punto de encuentro y chau. Es una celebración que arranca antes y sigue después.
Los horarios exactos y los puntos de encuentro definitivos se comparten con las personas preinscriptas, más cerca de la fecha.
Dentro de una playa con millones de personas, la pulsera es lo que hace que se reconozcan entre ustedes. Sirve para identificar rápido a quienes forman parte de la experiencia y para reencontrarse en los puntos acordados.
Es un gesto cultural, no una obligación religiosa. El blanco es el color con el que Río recibe el año nuevo, y cada quien puede sumar el color de lo que quiera atraer.
A la medianoche, mucha gente entra al mar a saltar siete olas pidiendo un deseo por cada una, y otros ofrendan flores blancas a Iemanjá, la reina del mar en las religiones afrobrasileñas. Camilo te cuenta el sentido de cada gesto para que lo vivas con respeto, no como turista de paso.
Cuando se apaga el último fuego artificial, la mayoría de la gente busca cómo volver. Nosotros recién estamos por la mitad.
Después viene la celebración: música, baile y la energía de la primera madrugada del año. Las caipirinhas, las copas y los brindis están incluidos en esa celebración posterior.
No estás comprando un lugar para mirar los fuegos. Estás comprando la noche entera.
Fotos reales del Año Nuevo en Copacabana: los fuegos sobre el mar, la playa de blanco y el grupo viviéndolo junto.
Venimos a compartir una celebración que conocemos, vivimos y disfrutamos hace años.
Camilo es uruguayo, vive en Río hace diez años y pasó ahí varios Años Nuevos: sabe cómo se mueve la playa esa noche, a qué hora conviene estar dónde, cómo se arma un grupo que no se pierde y qué hacer cuando terminan los fuegos y todo el mundo quiere lo mismo al mismo tiempo.
Eso no se aprende leyendo. Se aprende estando.
La experiencia se arma con viajeros de distintos lugares: gente que viaja sola, en pareja o con amigos, y que quiere empezar el año acompañada. Llegás sin conocer a nadie y te vas con gente para el resto del viaje.
Países a modo de ejemplo — la experiencia se abre a viajeros de cualquier parte.
Queremos mantener la experiencia organizada, cercana y realmente grupal. Por eso los cupos son limitados.
ANOTATE DESDE AHORAReservá tu lugar con anticipación.
La preinscripción es gratuita y no te obliga a reservar. Con tus datos revisamos tus fechas y te mandamos la información de la experiencia, las opciones disponibles y los próximos pasos.
Vamos a revisar tus fechas y te enviaremos la información de la experiencia, opciones disponibles y próximos pasos.
Abrir WhatsAppLa gran noche es el 31 de diciembre en la playa de Copacabana, para recibir el 2027. La experiencia se desarrolla entre el 29 de diciembre y el 1 de enero, y te podés sumar cualquiera de esos días según cómo venga tu viaje.
Réveillon es como se llama el Año Nuevo en Brasil. El de Copacabana es la mayor fiesta de Año Nuevo al aire libre del mundo: más de dos millones de personas vestidas de blanco frente al mar, con fuegos artificiales lanzados desde balsas a lo largo de los cuatro kilómetros de playa.
El blanco es el color de la paz, la renovación, la salud, la pureza y los comienzos, y forma parte de la tradición afrobrasileña de recibir el año nuevo. Es un concepto cultural, no una obligación religiosa: quien quiera puede sumar otro color según lo que desee atraer para el año que empieza.
Son dos tradiciones del Año Nuevo carioca. A la medianoche mucha gente entra al mar y salta siete olas pidiendo un deseo por cada una. Otros ofrendan flores blancas al mar para Iemanjá, la reina del mar en las religiones afrobrasileñas. Camilo te cuenta el sentido de cada ritual para que lo vivas con respeto.
Cada participante usa una pulsera identificativa de la experiencia. Sirve para reconocer fácilmente a quienes forman parte del grupo dentro de una playa con millones de personas, y para volver a encontrarse en los puntos de encuentro acordados.
Sí. La experiencia incluye sillas y sombrillas reservadas para disfrutar la playa, además de puntos de encuentro y organización previa con el grupo antes de ir juntos a Copacabana.
La celebración continúa: hay fiesta, música y baile, y las caipirinhas, las copas y los brindis están incluidos en esa celebración posterior. La noche empieza antes de medianoche y no se sabe cuándo termina.
Es justamente el sentido de la experiencia: es grupal y se arma con personas de distintos países que viajan solas, en pareja o con amigos. Nos encontramos y conocemos al grupo antes de la noche del 31, así que llegás solo y terminás el año acompañado.
Con puntos de encuentro definidos de antemano, la pulsera identificativa, sillas y sombrillas reservadas, y acompañamiento del grupo durante la noche. Los horarios exactos y los puntos definitivos se comparten con las personas preinscriptas más cerca de la fecha. Copacabana en Año Nuevo es una playa con millones de personas: la organización previa es lo que hace la diferencia entre perderse y disfrutarlo.
El hospedaje es opcional y no es obligatorio contratarlo con nosotros. Si lo necesitás, consultanos y te pasamos opciones según tus fechas y tu grupo. Río se llena para Año Nuevo, así que conviene resolverlo con anticipación.
La preinscripción es gratuita y no obliga a reservar. Completás el formulario con tus fechas y datos básicos, y después te enviamos la información de la experiencia, las opciones disponibles y los próximos pasos. Los cupos son limitados para que la experiencia se mantenga cercana y realmente grupal.
Sí. Mucha gente aprovecha el viaje para vivir el Año Nuevo en Copacabana y quedarse, o volver, para el Carnaval de comienzos de febrero. Ver Samba & Carnaval →
Preinscripción gratuita · Cupos limitados